De la moral y educación de los Salaf era que constantemente ocultaban a los errores de sus hermanos y dialogaban severamente con sus propias almas con tener precaución sobre esto (at-tawara'). Por lo tanto odiaban el apenar a alguien acordándose de sus propios errores en sus palabras, acciones, comida y bebida. Analizaban sus cuerpos para no encontrar allí que estuvieran prácticando lo prohíbido especialmente a lo que se refiere de la lengua, el estómago, sus partes privadas y sus ojos.
El Mensajero de Allah (que Allah lo bendiga y que le dé paz) dijo, "Absténganse de lo prohíbido y serán los más devotos adoradores de Allah entre la gente. Ten satisfacción con lo que Allah te ha dado de sustento y serán entre la gente más rica. Se bueno con tu vecino y serás un creyente. Quiere para la gente lo que quieras para ti mismo y serás Musulmán y no incrementes tu risa porque demasiada risa mata al corazón."*
*[Reportado por at-Tirmidhi (9/183,184) en az-Zuhd, Ahmad (2/310), Ibn Maajah (4217) en az-Zuhd con este significado - Al-Albaani lo hace Hasan.]
Yuunus ibn 'Ubaid (que Allah le tenga misericordia) dijo, "El verdadero cuidado en la religión es alejarse de lo dudoso y tomar al alma en cuenta con cada paso. Entonces quienquiera que no sea así no se puede decir que es cauteloso."
Uno de los Salaf dijo, "No se olviden de tener cuidado con cosas pequeñas ya que es una escalera hacia la degradación de cuidado en cosas más grandes."
Dahhaak solía decir, "Conocimos a una gente que viajaba por tres meses o más para aprender ser cautelosos en asuntos religiosos. Hoy día la gente no busca esto y no lo practican aun si se les llama la atención sobre esto."
Si a los Salaf dejaban caer algo de dinero en un lugar por accidente y regresaban a ese lugar, dándose cuenta que les faltaba su dinero, no lo tomaban al verlo diciendo, "Es posible que este dinero se cayó del bolsillo de otra persona y alguien tomó mi dinero."