De la moral y educación de los Salaf era que ayunaban y hablaban poco así como son los sabios que practican su conocimiento.
Muhammad ar-Raahiby (que Allah esté complacido con él) dijo, "Quienquiera que permita que comida extra entre a su estómago entonces saldrán de él palabras extras."
Ibrahiim an-Nakhaa'i (que Allah le tenga misericordia) dijo, "Quienquiera que reflexione se dará cuenta que la persona más noble y digno de una reunión es él que habla menos, porque el silencio embellece al sabio y oculta los errores de los ignorantes."
Ma'ruuf al-Kirakhii (que Allah esté complacido con él) dijo, "Una persona que habla sobre cosas innecesarias es (una indicación) que Allah lo está abandonado."
Abu Bakr as-Siddiiq (que Allah esté complacido con él) solía poner una piedra pequeña en su boca e hizo esto por varios años para agarrar el hábito de hablar poco. Solamente se sacaba la piedra antes de comer y de rezar. Todo esto por el temor de hablar innecesariamente. Cuando le llegó la muerte agarraba su lengua diciendo, "Esto es lo que produce calamidades."
El Mensajero de Allah (que Allah lo bendiga y que le dé paz) dijo, "De las cualidades de ser un buen Musulmán es el abandonar lo que no lo beneficie a uno.*
*[Reportado por at-Tirmidhii (9/196), ibn Maajah (3976). Fue declarado hasan por an-Nawawi y ibn 'Abdul-Barr. Al-Albaani lo declaro sahiih.]
Shigny ibn Maati' al-Asbahii (que Allah le tenga misericordia) dijo, "Quienquiera cuyo habla aumenta, sus errores (también) aumentan."