De la moral y educación de los Salaf era que su ablución y oración (salah) no contenían la distracción de los susurros del shaitan, esto porque llegaban al límite de ser cautelosos.
Esto es simplemente porque los susurros vienen del shaitan y un corazón obscuro, y un corazón obscuro viene de acciones obscuras. Esto es el resultado de comer comida haram y comida dudosa. Por lo tanto quienquiera que perfeccione el comer de lo halal entonces Iblis nunca puede encontrar una manera de atacarlo. Algunas personas que comen demasiadas comidas obscuras tratan de lograr el acercarse a Allah y ser sumisos en su adoración, pero sin ningún éxito.
La cosa más extrema que le pasa a este tipo de gente (que comen lo haram) es que intentan una y otra vez de lograr la intención correcta para empezar la oración así como si trataran de casar algo que se les había huido de sus manos.
Este tipo de personas se les reconoce, por ejemplo con el Takbiir de Apertura diciendo, "aak... aak... aak... baar... baar... baar" Algunos sabios han llegado a la conclusión que tal acción anula la oración porque es un recordatorio que no esta sancionado por la Sharii'ah.
Si le pides a uno de ellos (de los que comen lo haram) que hagan la ablución como la hacia el Mensajero de Allah (que Allah lo bendiga y que le dé paz) no se va a sentir satisfecho con esto.
Le pedimos a Allah que nos proteja de esta clara desviación que son simplemente los susurros del shaitan lo cual no tiene lugar en en un buen creyente. Alabado sea Allah el Señor de los Mundos.