De la moral y educación de los Salaf era que se preparaban para pararse ante Allah antes del principio de cada oración. Ellos gradualmente incrementaban en la reverencia a Allah y el sentir Su magneficencia al escuchar al adhaan (la llamada a la oración) y para cuando se decía "Vengan a la oración" ya habían llegado a sentirse que estaban ante la presencia de Allah.
Dice un hadiz, "Cinco oraciones han sido decretadas por Allah para Sus adoradores, quienquiera que los haga sin descartarlas ni hacer de menos sus derechos (de la oración) tiene una promesa con Allah que entrará al paraíso."
'Ali ibn Hussain (que Allah le tenga misericordia) se volvía pálido al hacer la ablución. Se le preguntaba, "¿Qué te pasa mientras haces wudhuu'? " Él contestaba, "¿No te das cuenta delante de quien me voy a parar?"
Hasan al-Basri (que Allah le tenga misericordia) una vez vio a una persona haciendo la oración mientras jugaba con su barba. Lo escucho decir en su postración, "Oh Allah cásame en el Paraíso con sus mujeres para el placer de mis ojos." Al-Hasan (que Allah le tenga misericordia) le dijo, "¡Oh tal y tal! Nunca he visto a alguien declararse a una dama del paraíso con menos modestia que tu. ¡Le pides una dama del Paraíso a Allah el Más Alto mientras estas jugando!"