La tercera condición es la aceptación y la sumisión a lo que estas palabras implican, tanto interna como externamente. Allah nos ha relatado las historias de quienes nos precedieron, que, al aceptar estas palabras, fueron salvados del castigo que recibieron quienes las rechazaron. Allah dice en el Corán (interpretación del significado):
“[Y se ordenará a los Ángeles diciéndoles:] Congregad a quienes fueron [idólatras e] inicuos junto con sus pares [en la incredulidad] y a los [ídolos] que adoraban en vez de Allah, luego arriadlos por el camino que les conducirá al Infierno, y detenedles [antes de arrojarles al Infierno] que serán interrogados. [Se les preguntará:] ¿Qué sucede que no tratáis de defenderos unos a otros [como lo hacíais en la vida mundanal, cuando recurríais a vuestros ídolos] Pero ese día se entregarán [al designio divino] y entonces comenzarán a reclamarse unos a otros. Dirán [a sus ídolos]: Ciertamente vosotros, con vuestro poder, nos forzasteis a seguiros. Y [los ídolos] responderán: No, simplemente no creísteis [en Allah y nos idolatrasteis] pues nosotros no teníamos poder alguno sobre vosotros [y elegistéis libremente la incredulidad] ciertamente erais transgresores. Hoy se cumple la amenaza que Nuestro Señor nos hizo, y sufriremos el castigo [por nuestra incredulidad]. Nosotros sólo os sedujimos y vosotros nos seguistéis, desviándoos igual que nosotros. [Pero Allah dirá:] Todos vosotros compartiréis el castigo. Y así haremos con los pecadores. Por cierto que éstos cuando se les decía: No hay nada ni nadie con derecho a ser adorado salvo Allah, se ensoberbecían, y decían: ¿Acaso vamos a dejar a nuestros ídolos por las palabras de un poeta loco [refiriéndose Muhammad] [Allah les dirá:] Por cierto que él se presentó con la Verdad, y corroboró el Mensaje de los Mensajeros que le precedieron.” [37:22-37]
Es decir, que Allah ha hecho de la razón y la causa de su castigo el rechazo arrogante a testificar que no existe otra divinidad con derecho a ser adorada que Allah (Laa ilaah ill-Allaah), y su incredulidad en quien trajo este mensaje, no negando lo que niega este testimonio y no afirmando lo que afirma, sino que decían, declarando arrogantemente:
“¿Acaso pretende que en vez de muchos ídolos adoremos a una sola divinidad? Por cierto que ello es algo insólito.” [38:5]
Entonces Allah evidenció su mentira y refutó sus palabras mediante la afirmación de Su Mensajero (paz y bendiciones de Allah sean con él):
“[Allah les dirá:] Por cierto que él se presentó con la Verdad, y corroboró el Mensaje de los Mensajeros que le precedieron.” [37:37]
Luego dijo con respecto a aquellos que lo aceptaron:
“En cambio, los siervos sinceros de Allah tendrán la recompensa prometida: [Ingresarán al Paraíso, donde tendrán] Los frutos que deseen, y serán honrados en los Jardines de la Delicias.” [37:40-43]
En al-Sahih se narra de Abu Musa (que Allah se complazca de él) que el Profeta (paz y bendiciones de Allah sean con él) dijo: “La guía y el conocimiento con los que Allah me ha enviado son como la abundante lluvia que cae sobre la tierra. Algunas tierras absorben el agua y dan mucho pasto y vegetación. Y otra parte (de la lluvia) cae sobre otras tierras que son como una suave llanura que no mantiene el agua, y no crece ningún tipo de vegetación. Esa es la semejanza de alguien que comprende la religión de Allah y se beneficia de aquello con lo que Allah me ha enviado, por lo que aprende y actúa, y el ejemplo de alguien que no tiene en cuenta y no acepta los consejos de Allah con los cuales he sido enviado”.