| 12.- Recordar la muerte en los funerales:  De la moral y educación de los Salaf era su frecuente reflexión, llanto y preocupación sobre la muerte, al ver una procesión fúnebre, al acordarse de la muerte su agonía y el temor de un mal fin. Todo esto hacía temblar a sus corazones. Cuando Abu Hurairah veía un funeral (janaazah) le solía decir: "Pasa con tu Señor e inmediatamente después de ti, nosotros también nos iremos." 'Amash (que la misericordia de Allah sea con él) decía, "Solíamos asistir a los funerales y no sabíamos a quién consolar, porque la tristeza había prevalecido sobre toda la gente." Thabit (que la misericordia de Allah sea con él) solía decir: "Eramos testigos de los funerales y todos a quien veíamos estaban envueltos con sus ropas llorando." Esto era porque reflexionaban sobre sus propios funerales, por lo tanto, no lloraban por el difunto o la difunta, sino que lloraban por ellos mismos. Para aquel a quien la muerte será su luchador, su tumba su sofá, la lombriz su amigo, munkar y nakir sus compañeros, su tumba su residencia, el corazón de la tierra su casa, el levantamiento su compromiso, el Paraíso o el Infierno su cosecha, entonces el del mérito no piensa en nada más que eso, y de la misma manera se prepará. Dense cuenta de esto bien y medita como ellos meditaban. Incrementa tu llanto y lamento, porque por delante están escenas terribles más allá de la descripción. Le pedimos a Allah que nos proteja en este mundo y en el Más Allá. |