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Capítulo 4: ¡A un mundo rebosante de luz... ! Hades sale de su bóveda, sosteniendo una espada en su vaina. Seiya e Ikki aprecian el verlo al fin. Bajando las escaleras... ... libera una vez más su cosmos, que los derriba. Ven al gran jarrón flotar en el aire. Aterriza en el fondo de las escaleras. Hades termina de bajarlas y se detiene frente a Atena. Desenvaina su espada y la ataca. Ikki salta para bloquearlo pero la espada lo atraviesa y rasga el gran jarrón. Ikki se colapsa, herido. Seiya corre a ayudarlo pero Hades lo amenaza con su espada. Le dice a Seiya que Atena está sufriendo porque el gran jarrón le está absorbiendo toda la sangre, pero no puede morir. Así que, a manera de misericordia, ¡La enterrará con sus propias manos! Pero Seiya salta y detiene la espada con sus manos. Desafortunadamente, la espada se llena de energía, que lo lanza para abajo. Seiya se levanta una vez más, determinado en no dejar que Hades mate a Atena. Mira a Hades. "Qué bello color de ojos... ¿Son esos los ojos de la persona que es temida como el rey del país de los muertos?... Son como el fondo de un profundo lago" dice Seiya. "Es triste" dice Hades. "¿Qué?" "Ustedes... los mortales. No saben nada del límite de su poder y de sus cuerpos, e intentan hacer cosas demasiado grandes para ustedes. No se contentan con la Tierra que les dieron los Dioses y tratan de estirar sus manos hacia el universo para ensuciarlo. Al final, hasta tratan de pelear en contra de los Dioses. Para ustedes, seres humanos, los Dioses deben de ser a lo que temen y a lo que honran. Cuando olvidan su espíritu de fé, su existencia es más triste que estúpida." Seiya se sorprende de las palabras de Hades. Le pregunta si quiere decir que se considera un Dios que merece ser honrado. ¡Un Dios debe ser justo! ¿Dónde está la justicia en un Dios Maligno que está a punto de borrar a los seres humanos y ocupar la Tierra? Seiya intenta atacar pero los Hades lo ataca y le hace una cortada al estómago de Seiya a pesar de la Armadura de Dios. Seiya se retira hacia el gran jarrón para proteger a Atena. Hades decide matarlo junto con Atena. De repente, Hades es atacado por tres cosmos con la forma de una cadena, un cisne y un dragón. Hades se protege con su espada. Shun, Hyoga y Shiryu van con Seiya e Ikki. Revisan si sus dos amigos están bien. Ikki se levanta al fin. Se dan cuenta que Hades parece paralizado por su último ataque. Deciden no dejar escapar esta oportunidad de matar a Hades. Una vez más, combinan sus vidas y sus cosmos. Se concentran, incendian y elevan sus cosmos al máximo nivel, y entonces lo combinan en uno para derrotar a Hades. Hades reacciona tardíamente y no se puede proteger del ataque. Sin embargo, no parece herido. Además está más y más enojado con estos mortales. Su contraataque es temible: Rompe ligeramente sus Armaduras de Dios, y los derriba a todos. Hades se da cuenta que su ataque combinado rompió un poco su Sapuri. Además, ¡¡Seiya se está volviendo a levantar!! Hades no lo puede creer. Entonces recuerda que ya lo había visto antes: En los tiempos mitológicos, ese mismo hombre había herido al cuerpo de Hades y también era el Santo de Pegaso. Seiya le recuerda que la batalla aún no acaba. Hades decide deshacerse del Santo de Pegaso para que ya no pueda reencarnar. Seiya no entiende de qué está hablando Hades, excepto que quiere matarlo. Así que ataca primero. Desafortunadamente su poder no es suficiente, y es lanzado por su propio ataque, lo que le hace tirar la Armadura de Atena. Cuando está a punto de volverla a tomar, Hades atraviesa su mano con la espada. Hades le dice que, como Atena está muerta, no necesita de cuidarla tan preciosamente. Hades les dice que todo ya acabó. Les muestra una visión de la Tierra para que puedan ver que el eclipse ya es total: El gran eclipse está terminado, los nueve planetas permanecerán alineados y ya no volverán a moverse. La Tierra se ha vuelto un mundo de oscuridad eterna. En la Tierra. Los Santos también notan la desaparición completa del Sol. Marín se pregunta si su resistencia no fue, de hecho, en vano. Seika la reconforta, anunciando que ella todavía oye la voz de la vida de Seiya. "Aún ahora, no se han rendido a la Muerte. La voz de sus vidas... Es una canción de regocijo... Esa es una luz de esperanza... Mientras Seiya y los otros continúen cantando la canción de sus vidas... Yo tampoco abandonaré la esperanza... Nunca..." dice Seika. Su fé en Seiya y los demás los sorprende. Hades decide deshacerse de los Santos, ¡¡Ahora!! Primero de Seiya, que ya no tiene fuerzas. Hades lo ataca con su espada pero Seiya está protegido por una esfera indestructible. Seiya no está solo: Sus amigos también están protegidos por esferas similares. Están flotando fuera del alcance de Hades. Hades sabe que esa ayuda proviene de Atena. Ella se comunica, explicándoles que los encerró en las esferas para protegerlos de Hades. Ella planea teletransportarlos a la Tierra. Súbitamente, el gran jarrón cambia color, de rojo oscuro a blanco, porque toda su sangre regresa a su cuerpo. Hades se apresura a atacar el jarrón para matarla. Seiya reacciona más rápido y le avienta a Atena su Armadura. Cuando entra en contacto con su Armadura, Atena obtiene el poder de romper el gran jarrón. Aparece vistiendo su Armadura de Diosa. Hades entiende que ella dejó que Hypnos la pusiera en el gran jarrón para hacer que sacara a su cuerpo. Atena le dice que han peleado desde tiempos mitológicos, así que es mejor acabarlo todo ahora. Esto hace furioso a Hades. La ataca con su espada. Ella se protege con su escudo. Hades le pregunta porqué pelea así por los mortales, porqué impide que los Dioses castiguen a los estúpidos mortales. Ella lo avienta con su escudo, diciéndole que está equivocado: Los mortales no son estúpidos como el piensa. Pero Hades no le cree. No hay existencia más estúpida que la de los mortales. De todas maneras, si los deja hacer lo que quieran, ¿Hasta dónde llegarían? Así que los Dioses deben de enseñarles que si siguen acumulando maldad, ellos caerán en el Infierno después de su muerte y sufrirán eternamente. Hades agrega que la vida en la Tierra es posible gracias al miedo a la muerte que él creó. Atena le responde que es demasiado arrogante. Ella le pregunta si en verdad piensa si hay un ser humano que no haya matado a un insecto o tomado una flor. Los Humanos no son Dioses. Así que cualquier gente buena puede cometer una pequeña maldad, pero no a propósito. Entonces agrega que ella piensa que un mortal debe ser purificado de todos sus crímenes al morir, y que todos los seres vivos, tanto buenos como malos, deben de tener un sueño eterno y tranquilo. Así que es un error el que Hades les dé agonía después de su muerte por los crímenes cometidos durante sus vidas. Por supuesto, Hades no está de acuerdo. Hades golpea furiosamente su escudo y la derriba. La amenaza con su espada, diciendo que tal conversación es innecesaria. ¡¡Será mejor que muera por los mortales!! Seiya reacciona y rompe su esfera. Se interpone frente a Atena tanto para atacar a Hades como para proteger a Atena de la espada de Hades. Su golpe tira a Hades en contra de la columna. Los Santos están felices de ver que es posible herir a Hades. Notan que la espada está clavada en el pecho de Seiya. El cae en brazos de Atena. Ella le dice que resista, que su hermana lo espera en la Tierra. "¡Seiyaaaaa... ! ¡No te mueras! No puedes morir... Por favor, ¡vive por aquellos que te quieren, Seiya... !" le grita Atena. "¡El cosmos de Seiya... ! ¡¡Su cosmos ha desaparecido!!" dicen los otros Santos. Súbitamente, la espada sale del cuerpo de Seiya por sí misma y se aleja. Hades le dice a Atena que ella se volvió estúpida entre los mortales: Ella dejó escapar su única oportunidad de matarlo y, ahora, ha desperdiciado su pequeña oportunidad de salvar a Seiya. Hades atrapa su espada. Le dice que Seiya murió inútilmente. Además, fue particularmente estúpido al apresurar su propia muerte. Atena lo mira: "Hades, ¿Conoces el Amor?" le pregunta Atena. "¿Qué?" pregunta Hades. "Desde el punto de vista de un Dios, es posible que los humanos tengan una existencia estúpida y no respetable. Pero los humanos, cualquiera de ellos, tienen lo que se llama Amor. Por ese amor, los humanos pueden ser infinitamente bondadosos. ¡E infinitamente fuertes! A pesar de que eres un Dios, no se te permite castigarlos porque no conoces el Amor." Hades se rehúsa a seguir escuchando y la ataca. El quiere mostrarle que el Amor no puede ayudar a nadie. Los Santos rompen sus esferas y se apresuran a proteger a Atena. "¡¡No lo dejen atacar a Atena!!" Hades los ve. "¿Qué? ¿Qué es ese cosmos de ellos? ¡¡No lo puedo creer!! Que haya fallado en matarlos... ¡Que sus cosmos me superen!" dice Hades. "¡Es el Amor, Hades! ¡¡Un poder gigantesco que tienen los seres humanos!! ¡El poder del Amor hierve desde el origen de la vida!" Atena lanza su báculo a Hades y, con ayuda del cosmos de los Santos, lo atraviesa. "¡¡El Amor no puede ser derrotado por nada!!" grita Atena. "Lo hicimos" dice Ikki. "Al fin... ¡¡Al fin derrotamos a Hades!!" dice Shiryu. "¿Viste, Seiya?" pregunta Hyoga. "¡¡Ganamos!!" se alegra Shun. Hades no puede creer que lo hayan derrotado. Les dice que tanto el Infierno como los Campos Elíseos desaparecerán junto con él. Ellos también morirán con la destrucción de este mundo. Finalmente, Hades desaparece. Los Santos rodean a Atena. Ella mira a Seiya y les sugiere regresar al mundo de la luz. En la Tierra. Los Santos ven que el Sol reaparece. Un momento después, está brillando como antes. Están esperando a que Seiya regrese, desconociendo su sacrificio final por la victoria del Amor y la Justicia...
FIN
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