|         COMUNION ESPIRITUAL* ( JUAN PABLO II ) El siguiente texto que transcribimos es de suma importancia meditarlo, reflexionarlo a la luz del Espíritu Santo para comprender la magnitud de su valor. La esencia es, que si bien es cierto, la comunión sacramental, lo es por excelencia, así tambien, la comunión espiritual adquiere una relevancia importante en aquellos casos en que no es posible acudir a Jesús mediante la comunión sacramental. Todos hagamos la oracion para obtener la comunión espiritual, si es que no podemos hacerlo sacramentalmente. Recomendemos especialmente a los enfermos, la práctica de esta maravillosa devoción, quienes muchas veces reciben la comunión por parte del Ministro de la Eucaristía, una vez a la semana y ellos deseosos de Jesús, podrán recibirlo diariamente mediante la comunión espiritual. *********************************************** TEXTO OFICIAL CAPÍTULO IV EUCARISTÍA Y COMUNIÓN ECLESIAL La Eucaristía se manifiesta, pues, como culminación de todos los Sacramentos, en cuanto lleva a perfección la comunión con Dios Padre, mediante la identificación con el Hijo Unigénito, por obra del Espíritu Santo. Un insigne escritor de la tradición bizantina expresó esta verdad con agudeza de fe: en la Eucaristía, « con preferencia respecto a los otros sacramentos, el misterio [de la comunión] es tan perfecto que conduce a la cúspide de todos los bienes: en ella culmina todo deseo humano, porque aquí llegamos a Dios y Dios se une a nosotros con la unión más perfecta ».(69) Precisamente por eso, es conveniente cultivar en el ánimo el deseo constante del Sacramento eucarístico. De aquí ha nacido la práctica de la « comunión espiritual », felizmente difundida desde hace siglos en la Iglesia y recomendada por Santos maestros de vida espiritual. Santa Teresa de Jesús escribió: « Cuando [...] no comulgáredes y oyéredes misa, podéis comulgar espiritualmente, que es de grandísimo provecho [...], que es mucho lo que se imprime el amor ansí deste Señor ».(70) * CARTA ENCÍCLICA ECCLESIA DE EUCHARISTIA DEL SUMO PONTÍFICE JUAN PABLO II : A LOS OBISPOS A LOS PRESBÍTEROS Y DIÁCONOS A LAS PERSONAS CONSAGRADAS Y A TODOS LOS FIELES LAICOS SOBRE LA EUCARISTÍA EN SU RELACIÓN CON LA IGLESIA LOS ADMINISTRADORES |